“No existe un manual para pedir matrimonio, pero sabíamos que queríamos que fuera íntimo, auténtico y lleno de significado. Entre nervios, emoción y un atardecer que parecía pintado para la ocasión, llegó la pregunta que habíamos sentido en el corazón mucho antes de decirla en voz alta. El ‘sí’ no solo confirmó un compromiso, sino todo lo que hemos construido juntos: respeto, paciencia, amor y la firme decisión de crear un futuro compartido.”
